lunes, 2 de marzo de 2015

Owabi (お詫び): una forma de ofrecer disculpas en Japón.

El otro día fui de prisa al súper y en la caja (antes de pagar) pedí recargar la tarjeta Nanaco (una forma de pago parecida a un monedero electrónico). Compré, pagué, hice la recarga y recibí mis cosas, mi cambio y mi tarjeta Nanaco.

Las tarjetas electrónicas de prepago son muy comunes en Japón.

En la noche no me salían las cuentas y, según mis cálculos, la cajera se había equivocado y me había dado 10,000 yen más.

Al día siguiente fuimos a servicios al cliente del mismo súper. Explicamos a la persona que nos atendió que sospechábamos que nos habían dado un billete de más por error. Ella llamó a su supervisor y empezaron a revisar el detalle de la caja del día anterior.

Después de unos 5 minutos volvieron con nosotros, hicieron una reverencia de casi 90 grados y nos dijeron que no había ningún error, nos agradecieron que nos hubiéramos tomado la molestia de ir y nos dieron un "owabi" (お詫び) como regalo. Dijeron que estaban muy apenadas por haber ocasionado un malentendido que provocó que tuviéramos que ir nuevamente al súper.



"Owabi" es la actitud o sentimiento de disculparse, y es un regalo que las empresas o las personas entregan para ofrecer disculpas por un mal servicio o un malentendido. Es la primera vez que me dan uno.

Después de darle vueltas al asunto parece que al pagar di dos billetes de 10,000 yenes (uno se escondió debajo del otro), la cajera metió todos los billetes a su caja y su caja le regresó el cambio (con el billete escondido de regreso).

Posiblemente ellas se dieron cuenta de que había sido una equivocación mía y que el malentendido había sido ocasionado por mí. De hecho, ellas perdieron varios minutos revisando las cuentas por mi culpa, pero aún así nos dieron el owabi.

En Japón el sentido de justicia es refinado y la imperiosa búsqueda de la armonía no termina. 

Al final de cuentas creo que ellas y yo terminamos satisfechos con el final de la historia.

Ya en casa abrimos el owabi y esto es lo que había adentro:

:D



sábado, 28 de febrero de 2015

Montaña Ohirasan en Tochigi. 太平山

Cerca de la ciudad de Oyama en la prefectura de Tochigi se encuentra Ohirasan (太平山), una montaña que es reconocida por los locales gracias a sus sabrosos yakitori (pollo frito) y tamagoyaki (pastel de huevo), además de ser la casa de 7 pequeños templos con un encanto particular.

Aunque se puede llegar en transporte público (tren y autobús desde Tokio) nosotros llegamos en coche.

Calle principal donde están los restaurantes de yakitori y tamagoyaki.

Este es el restaurante que escogimos.


También el anko (frijol dulce) es famoso entre los locales.

Pedimos tamagoyaki y sí estaba muy rico.

El yakitori también estaba muy bueno.

:)

La cuestión es que Ohirasan es otro ejemplo de un fenómeno que siempre me ha llamado la atención: casi cada ciudad o pueblo de Japón es famoso por algo. Okayama con sus duraznos, Utsunomiya con su gyoza, arroz en Niigata, sandías y carne de caballo en Kumamoto, takoyaki en Osaka, okonomiyaki en Hiroshima... en este caso yakitori y tamagoyaki en Ohirasan.

Lo interesante es la manera en la que los japoneses explotan esto. Hay toda una industria de souvenirs que acompaña a todo esto y ayuda a que la economía local esté activa: nosotros manejamos para llegar y comer estos dos platillos que solo los locales conocen (Ohirasan no es conocida afuera de sus alrededores) pero siempre hay gente como nosotros que va a probar lo que es famoso de cada lugar.

Después fuimos a ver los templos y aquí les dejo algunas de las fotos que tomamos.














:)




¿Helado de soba? Cuando se quite el frío voy a regresar para probarlo.

jueves, 26 de febrero de 2015

Gyarusoné en la televisión japonesa

"Shiawase! Bombi girl" (幸せ!ボンビーガール) es un programa de la televisión japonesa en el que los conductores van a los supermercados y buscan a alguna ama de casa que esté dispuesta a recibirlos en su casa en ese preciso momento y dejar que los conductores hagan la cena con lo que encuentren adentro del refrigerador.

La idea original de este programa es alentar a las amas de casa a usar su creatividad para cocinar con lo que esté en el refrigerador y así optimizar recursos.

Resulta que ahora la conductora que cocina es Gyarusoné, que se hizo famosa hace unos años por comer decenas de gyoza en una sentada sin engordar (dar clic aquí para ver más de Gyarusoné).

Gyarusoné cocinando en casa ajena.

La dueña de la casa que fue abordada en el supermercado y aceptó. Ella no puede ayudar, solo ver.

Al final todos comen la cena. A la derecha está el jefe de familia que llegó a casa mientras Gyarusoné hacía la cena.

Esto es uno de los platillos que fueron preparados.

Aunque en este programa en particular usaron muchas cosas y prepararon una cena muy grande (se les olvidó la optimización de recursos), la idea me parece muy buena. Además, para los televidentes es muy entretenido ver cómo los conductores conviven con gente normal que nunca se esperó salir en la tele, así que aparecen tal y como son en la vida diaria.

También es interesante saber que en cualquier día Gyarusoné podría llegar al supermercado donde estás haciendo compras y hacer que tu refrigerador fuera la siguiente víctima.

¿Habrá programas de este tipo en otros países? En México no recuerdo haber visto uno así.

lunes, 23 de febrero de 2015

¿Cuánto cuesta ir a un restaurante en Japón?

Creo que el precio de la comida en Japón depende del presupuesto que se tiene y de la percepción de cada persona. No se puede generalizar. Desde las ciudades grandes hasta los pueblos pequeños es posible encontrar negocios con platillos económicos y también restaurantes con precios exorbitantes.

Lo que caracteriza a Japón es que en todos los lugares los estándares de higiene y servicio son muy altos. Siempre atienden bien y siempre está rico.

Mi percepción es que la comida en Japón no es cara. Además, la oferta es vasta. En las zonas comerciales se pueden encontrar platillos de la variada cocina japonesa pero también tropicalizaciones de pastas, hamburguesas y comida occidental.

Una de las mejores opciones son los teishoku, paquetes que generalmente incluyen un plato fuerte, arroz, ensalada o tsukemono, sopa (generalmente de soja) y a veces postre. En Japón el té o el agua vienen de cortesía en la mayoría de los casos. Los teishoku siempre vienen en charola (todo al mismo tiempo para poder combinarlo) y, aunque cuando llegan no se ven tan abundantes, terminan dejando bastante satisfecho al paladar.  

Pollo frito, arroz, sopa de miso, tukemono y postre. Aproximadamente 90 pesos mexicanos.

Carne de cerdo con jengibre, arroz, sopa de miso, tsukemono y tofu. 
Aproximadamente 70 pesos mexicanos.


Tempura, soba y udon. Aproximadamente 90 pesos mexicanos.

Plato de sushi en un restaurante de categoría media-alta. Aproximadamente 270 pesos mexicanos.

Por supuesto que hay muchas más opciones como Yoshinoya, Matsuya, Sukiya y otras cadenas de comida rápida estilo japonesa que ofrecen platos muy sabrosos y hasta paquetes por menos de 70 pesos, así como las cajas de obentou que siempre serán una buena opción. También están MosBurger, McDonalds y KFC que ofrecen cosas más occidentales a los precios ya acostumbrados, y la cafeterías como Becky's y Pronto con sus baguettes y sándwiches, pero de todos ellos hablaremos en otra ocasión.

viernes, 20 de febrero de 2015

Gomas kawaii con formas curiosas

El otro día me encontré estas gomas con diferentes figuras en Daiso, una de las tiendas que vende todo tipo de productos por 100 yenes.

En la bolsa de la izquierda hay borradores con forma de gyoza y unagi-don. Las otras tienen un sandwich, fideos con témpura y sushi de uni (erizo).

Aquí hay con forma de set para disfrutar té verde, con todo y sus dulces dango- ¿Qué tal en anko (frijol dulce) que está envuelto en una hoja?

Había gomas con forma de tijeras y cinta adhesiva, bolsas de botanas y hasta con forma de camote.


Esta es otra de las cosas que los japoneses hacen para tratar de que los niños disfruten la escuela. Creo que es diferente sacar una aburrida goma blanca en forma de cuadro a borrar con un plato lleno de fideos y témpura. 

Lo único que me dejó pensando es si los niños podrán aguantarse las ganas de comerse sus gomas en lugar de borrar con ellas. 

martes, 17 de febrero de 2015

Teléfonos celulares en Japón

Según una encuesta realizada por la firma Digital Arts, las colegialas japonesas de preparatoria pasan 7 horas del día en sus teléfonos celulares. ¡El 10% de ellas pueden usarlo hasta 15 horas al día! Los estudiantes varones promediaron "solamente" 4 horas al día.


El uso excesivo del celular no es privativo de los estudiantes de preparatoria. Cuando se está en Japón se puede ver la gran cantidad de tiempo que la gente pasa en sus celulares. sobre todo en lugares como parques o trenes se puede ver a la gente metida en sus móviles por largo rato. Están en LINE, jugando o leyendo; en Twitter y a veces en Facebook. 



Muchos están viendo sus celulares.


Todos están viendo sus celulares.

La gente en Japón está acostumbrada a poder hacer todo desde sus móviles. La primera vez que vine (en 2006) ya se podían hacer reservaciones en hoteles y restaurantes, jugar, ver los horarios de medios de transporte, ver la tele y hasta pagar en el metro y las tiendas con solo pasar el celular por un scanner. 

Un estudio realizado en China mostró que el uso excesivo de teléfonos móviles podría causar cambios neurológicos que se parecen a los que se ven cuando se tiene una dependencia a drogas como el alcohol y la cocaína. No sé si eso esa cierto, pero lo que es verdad es que esto de los celulares ayuda a que los japoneses se aíslen más entre ellos, cosa que les sale muy bien. A los japoneses no les gusta molestar o ser molestados en los lugares públicos y creo que meterse en los celulares es muy buena estrategia para estar en un lugar sin verdaderamente estar ahí.

Eso sí, recuerdo que en 2006 los japoneses se metían también en el manga, libros, periódicos, lap tops, juegos portátiles y teléfonos celulares. Hoy cada vez se les ve con menos papel en las manos.

La tendencia seguirá como hasta ahora si tomamos en cuenta que, según la misma encuesta, 96% de los estudiantes de preparatoria en Japón tiene celular, 60% de los de secundaria también tienen móvil y 4 de cada 10 niños menores de 10 años ya tiene teléfono celular.

¿Está pasando esto en todos los países?

domingo, 15 de febrero de 2015

Templo Jingoji 神護寺

El templo Jingoji, ubicado en la montaña de Takao al norte de Kioto, fue fundado alrededor del año 824. Después de sufrir incendios y guerras, fue reconstruido paulatinamente y la mayoría de sus edificios datan de 1623. 

Aunque los paisajes son muy bonitos durante todo el año, el templo se llena de visitantes especialmente en noviembre y diciembre para apreciar las hojas rojas de los árboles de maple. 

La manera más sencilla de llegar a Jingoji desde la estación de Kioto es por medio de los autobuses de JR, que salen de la estación cada media hora. El trayecto dura aproximadamente 45 minutos y la entrada cuesta 500 yen, aproximadamente 65 pesos mexicanos.

Les dejo las siguientes fotos con algunos comentarios.

Entrada al templo. Para llegar aquí hay que subir una buena cantidad de escalones, 
pero el esfuerzo vale la pena.

Vista desde el otro lado de la puerta.

Una vez adentro se encuentra una explanada con edificios y árboles que hacen que la gente pare a tomar fotos cada 5 metros.

Nos tocó un día soleado así que se pueden ver colores, luces y sombras en cada foto.


Se camina hasta el fondo para llegar al templo principal.



La verdad es que uno no se cansa de sacar fotos en este tipo de lugares.

:)

Jingoji es el más visitado de los tres templos que hay en la montaña Takao.

Salón o templo principal.



Escultura de piedra de Fudo Myo-o, con su espada en la mano derecha para cercenar la cabeza del mal y una cuerda en la mano izquierda para ayudar a sus aliados.


Momiji, momiji y más momiji.


Los halcones son aves comunes en los cielos de las montañas japonesas.


Esta foto me gusta mucho.

Los japoneses disfrutan tomando fotos. No conozco japoneses que no tengan cámara.


De regreso se puede pasar por esta tienda que vende té y dulces tradicionales.



Mitarashi-dango (みたらし団子) es una banderilla con bolitas de arroz bañadas en una salsa de soja caramelizada. Sabe buenísimo acompañado con té verde.

También hay témpura de hojas de momiji.

Es un placer comer mitarashi-dango, udon y otros platillos 
mientras se descansa en la sombra de los árboles.

El piso de ve rojo porque está tapizado de las hojas que van cayendo de los árboles.



Al final nos encontramos un ichou (イチョウ), un árbol cuyas hojas se ponen de color amarillo brillante durante el otoño.

En Japón las hojas rojas cayeron de los árboles hace poco más de dos meses y estamos con el frío del final del invierno, pero aún tengo algunas fotos de otoño pendientes de compartir y estoy tratando de actualizar el blog lo más rápido que se puede.