sábado, 30 de abril de 2016

Harajuku: paseando por Meiji y Takeshita.

El barrio de Harajuku en Tokio es uno de los centros de reunión de adolescentes y jóvenes de la capital. 

Es una zona que se tiene que visitar cuando se está en Tokio porque ofrece muchas cosas que ver: el santuario Meiji (dedicado a la memoria del emperador que trajo la modernidad a Japón), la calle Takeshita con sus tiendas de accesorios y su gente experimentando nuevas modas, la calle Omotesando con las tiendas de diseñadores y el parque Yoyogi.

Aquí tienen algunas fotos que he tomado recientemente de esta zona que es de mis favoritas de la ciudad.

El torii que indica la entrada al bosque de Meiji.

La flor imperial.

Contenedores de sake, el licor de arroz (日本酒).



El santuario de Meiji. 明治神社

Tablas ema. 絵馬

Japón es un país de contrastes.

Siempre se encuentra a gente amable en Japón. Estos dos kimono están muy bonitos.

La famosa estación de tren de Harajuku 原宿駅.


La calle Takeshita siempre llena de gente. Todos los días a toda hora.

Marion Crepes con su nueva imagen.

Aquí se inventó el concepto de las crepas en cono.


Harajuku es la cuna de muchas modas y la casa de muchas tribus sociales.






Kimono para perros.




Parque Yoyogi en el último fin de semana de hanami en Tokio.


jueves, 28 de abril de 2016

Wa "和", la armonía en Japón

Yo creo que la búsqueda de la armonía es el pilar principal de la cultura japonesa. Muchas cosas que pasan en la vida cotidiana se entienden mejor con este concepto en mente.

Y es que la armonía es la base de la sociedad japonesa. Cuando se está en Japón (como residente o como turista), se percibe algo distinto en el ambiente. La gente es educada y respetuosa hasta pasar los límites de la exageración de los estándares occidentales, todo parece funcionar bien. La gente se trata bien, confía en los demás, piensa en el bien común y busca a toda costa no molestar a los que están a su alrededor. En muchos sentidos parece una sociedad utópica.  

El equilibrio es muy importante para lograr la armonía, y los japoneses tratan de que sus relaciones interpersonales estén equilibradas: nadie le quiere deber nada a nadie. Por ejemplo, si la persona "A" recibe un regalo de la persona "B", desde el momento en el que lo recibe tendrá la inquietud (y hasta obligación) de dar un regalo de regreso a "B". Creo que "B" sabe que eso va a pasar. 
Así que en algún momento "B" recibirá un regalo de "A". Además, será un regalo de características o valor similar al que dio originalmente. En ese momento "A" y "B" se quedan contentos y tranquilos. Todo queda equilibrado.

Los primeros visitantes que llegaron a Japón procedentes de China y Corea hace más de dos mil años regresaban a sus países reportando un lugar en el que las cosas eran distintas. Le llamaban "和", kanji que significa "armonía" y se lee "wa". Así que parece que los japoneses han buscado la armonía y el equilibrio desde hace miles de años.

No solo se ve en las actitudes de las personas, sino que se puede palpar en todos lados: en los jardines japoneses, en la forma en cómo están colocadas las cosas en las tiendas, en las construcciones modernas, en cómo presentan los platillos en cualquier restaurante, en los trenes... en todos lados.



Una costumbre milenaria se queda impresa en la sangre. La mayoría de los japoneses buscan la armonía inconscientemente, no se dan cuenta. Se comportan así porque así debe ser. Es por eso que resulta tan evidente para los que venimos de lugares en los que muchos dicen buscar la justicia pero hacen pocas cosas para llevar sus palabras a la práctica.

La armonía también está ligada a la justicia y es por eso que cuando uno está en Japón siente que en todo momento se le trata con justicia. Es muy raro que aquí aguien trate de abusar del otro.


Los japoneses evitan el conflicto y respetan a los demás como parte del mismo concepto.
La armonía hace que la calidad de vida en Japón sea muy alta. Ojalá que podamos copiar un poco esto y llevarlo a nuestros países de origen porque un mundo con armonía será siempre un mejor lugar para vivir.

domingo, 24 de abril de 2016

Tsukiji se va a Toyosu.

El mercado de pescado de Tsukiji es, sin duda, uno de los lugares más visitados por los turistas en Tokio. Lo atractivo no es solo ver la subasta de atún (con acceso cada vez más restringido a visitantes), sino recorrer los pasillos del edificio principal para ver todos los pescados y mariscos que se venden, sentir el ambiente único del lugar y observar cómo se hacen las transacciones en cada uno de los negocios.

Después se puede disfrutar de un plato de sushi en cualquiera de los restaurantes que se encuentran en el mercado exterior.

Pues bien, Tsukiji va a cambiar de ubicación. A pesar del descontento de los dueños de tiendas y restaurantes, el gobierno de Tokio ha decidido cerrar el mercado al final de este año para re-ubicarlo en el distrito de Toyosu, no lejos de donde está actualmente. 

La decisión se debe a que el edificio actual (que empezó a operar en 1935) no ofrece las comodidades y servicios para un lugar en el que se mueven más de 1.8 billones de yenes al día.

Aquí dejo algunas fotos de una visita reciente a Tsukiji:





La mayoría de los productos que se venden aquí fueron pescados durante la madrugada, por lo que todo está muy fresco.

Así son las cajas de los negocios en Tsukiji.




Hay muchas especies que nunca había visto antes.
















Mercado exterior.



Típica barra de restaurante de sushi.


Muchos negocios ofrecen pruebas gratis de sus productos.






Cerca de Tsukiji se encuentra el templo Tsukiji Hongwanji.