martes, 20 de junio de 2017

Vídeo de maiko en Kioto

Les dejo este vídeo corto de dos maiko (aprendices de geisha) caminando por uno de los barrios de geisha de la ciudad Kioto.

Vídeo tomado hace dos días.

viernes, 16 de junio de 2017

Los monos sabios de Nikko están restaurados

Tomó varios meses de trabajo, pero la obra original de los tres monos sabios de Nikko está nuevamente montada en el Shinkyusha, el lugar donde ha estado desde 1632.

Como escribí aquí, los tres monos sabios son los más famosos de varias esculturas que representan el ciclo del vida del hombre, y aquí están las imágenes restauradas para que las disfruten con detalle.

Mamá imaginando el futuro de su cría.

 
En las enseñanzas del budismo se les dice a los niños que deben alejarse del mal a toda costa. Evitar decir cosas malas, escuchar cosas malas o ver cosas malas. Así alejan a su vida del mal.

Así se veían antes de la restauración.


Antes de la restauración.


Antes de la restauración.


Antes de la restauración.

Al crecer, los humanos tienden a independizarse y buscar su futuro.


Antes de la restauración.




Los seres humanos no son nada solos. Necesitamos de los demás, necesitamos amigos que nos levanten en los tiempos difíciles.



Antes de la restauración.

Este grabado representa la búsqueda de una vida en pareja.



Antes de la restauración.


Y este representa a una pareja sorteando los obstáculos que la vida les pone enfrente (representados por las olas azules).

Antes de la restauración.

 Está embarazada, y con el milagro de la vida se cierra el círculo. 



Aunque se les da mantenimiento cada 10 años, la última gran restauración se documentó hace poco más de 60 años.

Las esculturas miden 142 cm x 44 cm 

lunes, 12 de junio de 2017

Teru teru bozu 照る照る坊主

Esta semana declararon oficialmente iniciada la temporada de lluvias (tsuyu) en las regiones de Kyushu, Kansai y Kanto, lo que significa que poco a poco veremos más teru teru bozu en las calles y afuera de las ventanas.


En Japón esta época del año se caracteriza por el florecimiento de las hortensias, la multiplicación de los paraguas en las calles, los teru teru bozu y la preparación para el calor y humedad del verano.

El teru teru bozu (照る照る坊主) es un tipo de muñeco hecho de papel o tela que los japoneses usan para pedir días soleados. Es una costumbre que se generalizó en el período Edo pero que al parecer tiene orígenes mucho más antiguos (tal vez en el año 700 o incluso antes). 


La leyenda más común es la que cuenta que un monje prometió a una villa que haría oración para traer días soleados y, ante su fracaso, fue decapitado por órdenes del señor feudal de la villa. 


Sin embargo, se tienen registros vagos de un personaje (monje o monstruo imaginario) que observaba los cambios del clima y podía controlarlos con magia,  y éste puede ser el verdadero origen del teru teru bozu. Aparece con el nombre de Hiyoribo y se dice que tuvo sus orígenes en las montañas de Hitachi.

Monje o monstruo, mito o realidad; el teru teru bozu ha perdurado a través de las generaciones y en la actualidad es usado por niños y adultos para pedir días soleados en la época de lluvias.

Si teru teru bozu logra traer sol, se le pinta una carita feliz como agradecimiento.

viernes, 9 de junio de 2017

Adashino Nenbutsu-ji de Arashiyama 嵐山の化野念仏寺

En la pasada entrada vimos un poco del Otagi Nenbutsu-ji de Arashiyama. Muy cerca se encuentra el Adashino Nenbutsu-ji, un templo igual de interesante pero con un significado profundo y triste.

Aquí hay poco más de 8,000 estatuas e imágenes de piedra que están dedicadas a las almas de las personas sin familia que dejaron de existir rodeados de la soledad y el olvido.


En el lugar se siente un ambiente diferente, la sensación que provocan los cementerios.


Se puede ver una torana, puerta que marca la entrada a los templos budistas de la tradición hindú.



Este es uno de los pasillos de bambú más bonitos y poco conocidos de Arashiyama. 

Como siempre muchas gracias por leer el blog. :)

lunes, 5 de junio de 2017

Otagi Nenbutsu-ji en Arashiyama 嵐山の愛宕念仏寺

Arashiyama 嵐山 es un poblado que se encuentra a 15 minutos en tren al oeste de Kioto. Parece que ya era un destino turístico para los japoneses desde el período Heian (por allá de 794) por sus paisajes de primavera y otoño y por la importancia de algunos templos asentados a los alrededores del puente Togetsukyo.

El otro día visitamos el templo de Otagi Nenbutsu-ji, que no aparece en todas las guías turísticas por lo que se puede apreciar casi sin visitantes.


El templo fue fundado alrededor del año 766 y destruido varias veces por desbordamiento de ríos y tifones hasta que fue re-ubicado en la zona de Sagano (en donde está ahora) en 1922.

Uno de sus atractivos es ver las 1,200 estatuas de rakan (discípulos de Shaka-sama) que fueron grabadas por feligreses de distintas partes del país entre 1981 y 1991.







Las estatuas representan a los 500 discípulos de Buda, que alcanzaron el más alto nivel de iluminación que les permitió salir del ciclo de samsara (morir y renacer para morir de nuevo) .

Fueron grabadas por escultores amateur bajo la enseñanza de Hocho Nishimura, sacerdote del templo y famoso restaurador de estatuas de piedra.



A diferencia de las demás estatuas budistas, los rakan siempre tienen expresiones amigables, relajadas e incluso graciosas.


Las estatuas están por todos lados alrededor del salón principal del templo.


El templo fue declarado como importante propiedad cultural de Japón, se puede entrar y apreciar las imágenes de Buda.





Alrededor del templo se pueden encontrar calles preservadas del período Edo, es un lugar muy agradable para caminar y disfrutar de Arashiyama lejos de las multitudes.